Triops cancriformis

En este artículo os cuento cómo, después de 300 millones de años, estas criaturas han terminado en el acuario de mi salón.

Triops cancriformis

Tener amigos biólogos es lo que tiene... Y si encima llevas cogiendo bichos con ellos desde el cole pues entonces está claro que no se trata sólo de un trabajo sino de una pasión.

Recientemente se han descubierto especies de Triops en una charca muy cerca del núcleo urbano de mi ciudad. La comunidad naturalista y conservacionista se ha movilizado y ya hay en marcha un estudio para determinar su linaje genético. Se trata de una especie que habitaba ya la tierra hace 300 millones de años y que ha llegado hasta nuestros días sin apenas cambios.

Phylum: Arthropoda. Subphylum: Crustacea. Clase: Branchiopoda. Orden: Notostraca. Familia: Triopsidae

Por motivos de protección no desvelaremos donde se encuentra localizada la charca. Son aguas estacionales que en verano desaparecen. En realidad están secas más de 6 meses al año. Se trata de un ciclo de vida muy especial que favorece mucho a anfibios y artrópodos de lo más variados. El hecho de que no sean aguas permanentes hace que no puedan sobrevivir especies de peces. Es una gran ventaja para el resto de filums. Tanto los peces como los cangrejos de río, devorarían la mayoría de las puestas y larvas de la charca acabando con la biodiversidad existente. Esta es también la razón por la que no hayan llegado la mayoría de las especies exóticas, muchas de ellas invasoras, que pueblan los cauces, lagunas y canales de la región.

En este lugar podemos encontrar una buena representación de fauna: vertebrados y macroinvertebrados típicos de ecosistemas dulceacuícolas. Precisamente los ecosistemas acuáticos aunque ocupan el 1% de la superficie terrestre (una milésima parte del agua dulce del planeta) concentran la mayor biodiversidad: hasta el 10% de las especies conocidas y un 35% de los vertebrados. Un paseo alrededor de este hábitat es suficiente para descubrir miles de larvas y renacuajos de distintas especies: sapos corredores, gallipatos, hylas; y macroinverterbrados que forman parte de la comunidad de plancton, como ostrácodos, cladóceros (pulgas de agua), nematóceros (dípteros), o predadores como ditiscos (escarabajos acuáticos) y larvas de odonatos (libélulas y caballitos del diablo), etc.

Atendiendo a la bibliografía taxonómica hasta el momento, hay serias dudas de cuál de las especies de Triops habita en esta charca. Así que hemos tomado muestras biológicas para enviarlas a un experto en filogenética. Al menos, en la península Ibérica existen dos especies con distinta distribución. En la zona del levante encontramos una subespecie y en la zona suroeste (España y Portugal) otra.

La idea es completar este trabajo:

Phylogeny, molecular ecology and taxonomy of southern Iberian lineages of Triops mauritanicus

Aquí podéis ver una secuencia de imágenes donde se toma la muestra genética de los especímenes con el fin de determinar la especie. Estos crustáceos tienen las patas transformadas en branquias (branchiopoda). La persona que se ocupará del análisis genético nos indica que un pequeño trozo de uno de estos toracópodos (como se denominan a las patas que salen del torax o apéndices torácicos) es suficiente para el estudio. Se anestesió y cuidó el proceso de extracción de tejido de los animales y tras el fueron liberados al medio

Como véis en una de las últimas fotos la porción que se ha cortado es muy pequeña y a penas supone un trauma para los animales, que por otra parte son muy resistentes. El resultado final ya va de camino del laboratorio para su análisis.

Los Triops tienen reproducción sexual preferente, aunque también son partenogenéticos.
El sistema reproductivo de estos animales es bastante complejo. Las poblaciones de la Península Ibérica son bisexuales. Algunas poblaciones son hermafroditas y otras androdioecicas. Androecia, frecuente en agronomía, es la condición de una población en la que existen sólo individuos masculinos. Etimológicamente Androecium (singular de androecia) deriva del griego clásico andro- (ἀνήρ, anír) que significa hombre y eco- (οἶκος, íkos) que significa cámara o habitación (casa). La androdioecia, no obstante, se caracteriza por la convivencia de machos y hermafroditas. Es un sistema reproductivo que se da únicamente en especies que se componen de una población masculina y una hermafrodita y es rara en comparación con los sistemas reproductivos principales: dioiecia (dioicos), ginodioecia (lo contrario, una población hembra y otra hermafrodita) y hermafroditismo.

Las condiciones necesarias para que la androdioecia ocurra y se sustente en teoría son tan improbables que durante mucho tiempo ha sido considerada una quimera. Sin embargo, la androdioecia existe y ha sido documentada en especies de plantas y animales distintos filogenéticamente. Así que ha ocurrido independientemente varias veces a lo largo de la evolución.  En el caso de los Triops parece ser que ambas estrategias reproductivas han evolucionado recientemente facilitando la colonización del Norte de Europa. Esto es solo una suposición; lo que sí está claro es que las poblaciones del norte de Europa son resultado de una o varias expansiones recientes de poblaciones que existían más al Sur. Eso quiere decir que la Península Ibérica ha constituido un refugio para estos seres al menos desde finales del Pleistoceno. El resto de poblaciones europeas de Triops descienden de las ibéricas, incluidas las poblaciones del norte de África, colonizadas muy probablemente durante los períodos interglaciares. Aunque no se puede descartar que haya podido haber otros refugios, aquí en el Sureste de Europa, sin duda, los hubo. Por eso, al igual que ocurre con muchos otros géneros de especies, aparece más diversidad genética asociada a una fuerte estructura geográfica. Y por eso, lo más probable es que existan más de dos especies en la península.

Está claro que la partenogénesis, proporciona ventajas inmediatas durante el proceso de colonización, puesto que un solo individuo partenogenético puede fundar una nueva población, al igual que si hay varios organismos hermafroditas o estos pueden autofecundarse. Sin embargo, especialmente en animales, la androdiocia se considera un paso intermedio en la transición de la dioicia (machos y hembras en individuos separados) al hermafroditismo y viceversa. El proceso de recolonización de las zonas septentrionales durante los períodos interglaciares del Pleistoceno podría haber favorecido la dispersión pasiva de partenógenos o hermafroditas autofecundados. Como consecuencia, en organismos templados con estrategias reproductivas mixtas, el hermafroditismo se encuentra a menudo en poblaciones de áreas previamente cubiertas por glaciares o permafrost colonizadas recientemente y, por lo tanto, la recolonización debe haber tenido lugar después del último máximo glacial desde zonas que no se congelaron (refugios) como el sur de la península ibérica. Esta es una de las razonas por las que el sur de Europa, concretamente el Mediterráneo, constituye uno de los 25 hotspot o puntos calientes de biodiversidad del planeta.
Así que, como mínimo, la especie de triops que hemos encontrado es singular, diferente del resto y con una historia evolutiva mucho más antigua de lo que podemos imaginar.
De todo esto se puede ampliar información en este artículo de 2007:

https://bmcecolevol.biomedcentral.com/articles/10.1186/1471-2148-7-161

Este hilo de twitter también es interesante: https://twitter.com/hullbams/status/1321832481700589568

Hace años compré por correo huevos de Triops en Sekano Triops. Este señor hace una labor de educación y protección de esta especie que merece la pena señalar. Aun tengo algunos guardados esperando un momento en el que les pueda dedicar atención y cuidados.

Desde aquí les mando un saludo a la comunidad Sekano Triops!